03 mayo, 2006

The Libertine

"The Libertine" trata de convertirse en un film controvertido y escandaloso por plasmar en la pantalla un personaje tan complejo y adelantado a su época como el decadente John Wilmot, segundo conde de Rochester en la Inglaterra de la Restauración, amigo y confidente de Carlos II de Inglaterra, que destacó como poeta y escritor, además de mujeriego, hedonista, lascivo y rebelde. Quizás sea una vuelta de tuerca más después de muchos films que giraban en torno a la figura del siempre polémico Marqués de Sade (me he acordado del espectáculo teatral "XXX" de La Fura del Baus, una experiencia cuanto menos intensa en un patio de butacas). Lamentablemente la película es un continuo querer y no poder que pese al excelente reparto no consigue levantar el entusiasmo de las masas. Demasiadas pretensiones para hacer algo original y atrevido.

La historia arranca con un sensacional monólogo de Wilmot (Johnny Depp) que implica directamente al espectador, haciéndonos creer que la película será una experiencia incómoda y erótica en su máximo exponente, pero lamentablemente y como ya he dicho, no es así. No conozco en profundidad las tropelías de este personaje, pero lo que es cierto es que Laurence Dunmore no ha sabido plasmar su historia, en parte culpa del guión de Stephen Jeffreys que le da vueltas al mismo tema sin sacarle más variantes.

En este tipo de películas tiene mucha importancia la ambientación, y aquí es muy acertada dado el tema que toca, interiores en penumbra y colores tenebristas, utilizando una fotografía sucia y muchos primeros planos. Pero aparace otro inconveniente, la cámara en continuo movimiento que aquí no me encaja, y la partitura de Michael Nyman que resulta adecuada pero también machacona.


Lo verdaderamente reseñable es el reparto. El cameleónico Johnny Depp en su línea interpretando un personaje complejo, una perita en dulce que consigue sacar adelante con suficiente entusiasmo. El Rey de Inglaterra, Carlos II, interpretado por un John Malkovich a una naríz pegado está convincente, así como los personajes femeninos, Samantha Morton como la actríz de la que Wilmot se enamora y Rosamund Pike su resignada esposa.

Resumiendo: tratándose de la opera prima de Dunmore es pasable. Hay buenos momentos, casi siempre acompañados de brillantes diálogos y otros realmente aburridos y faltos de interés, todo envuelto en una narración bastante confusa.
Y es que John Wilmot ya te avisa al inicio:

-No seré de vuestro agrado-

->Lo mejor: Johnny Depp.
->Lo peor: la atropellada narración y por momentos la falta de interés en su desarrollo.
Valoración de la película: 6 sobre 10

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1 Comments:

Blogger nisuyaves said...

Lo único bueno de esta película es poder ver al amigo Depp interpretando esos personajes que tanto le gustan, pasará a la historia por ésto.
La película es un tostón, la verdad por delante pero claro hay que verla con Malkovich y Depp cualquiera se la perdía.
Rosamund Pike muy bien, de lo mejor tras Johnny.

09 mayo, 2006  

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